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Empezamos este blog en Vivir el Cuento con el mejor momento, por excelencia, para contar un cuento: el momento justo antes de ir a dormir.

Así que comenzamos por el final. ¿Por qué leemos un cuento antes de ir a la cama? Este tema es muy recurrente a la hora de hablar de cuentos así que vamos a tratar de explicar lo que nosotras creemos que ocurre al contar una historia como última actividad del día. 

Sabemos que a muchas de nosotras nos contaban cuentos antes de ir a dormir. A mí personalmente, era mi abuela la que recuerdo leyéndonos las historias de “Las mil y una noches” a mi hermano, a mi prima y a mí. Allí los tres en la misma habitación tapados con las sábanas y deseando que llegara ese momento. 

Puede que tengamos asociado este momento a los abuelos y abuelas cuentacuentos. Pero últimamente tenemos la sensación de que las madres y los padres sí estamos entrando en una dinámica preciosa de adquirir una rutina al final del día: leer un cuento como última actividad. Y aquí nos vamos a  extender.

Es una bonita rutina que podemos denominarla como rutina de placer. Sí, de placer. Porque no asociamos el placer solo a actos sexuales, sino que los peques necesitan experimentar momentos y actividades de placer desde bien temprano para poder asimilar ese concepto. Que sientan placer bailando, comiendo, jugando y también leyendo. Y también a los adultos nos vendría fenomenal. Pensadlo, los momentos placenteros hacen que el cerebro suelte oxitocina y después es cuando nos relajamos y en este caso, dormimos de forma placentera.

Hay muchos estudios y muchos profesionales de la infancia que recomiendan y afirman que después de cenar, hace falta hacer una actividad que aún mantenga activo al cerebro. Pero también debemos prepararnos para entrar en un estado de tranquilidad, reposo y recarga de energía como es dormir. Así pues, encontramos que la mejor actividad en este momento es leer un cuento.  Y os podemos asegurar que es uno de los momentos que los más peques esperan con ilusión. Ese momento en el que mamá y/o papá soltamos el móvil, el ordenador, la tablet y nos sentamos con ellos a contar una historia. Y sienten que es un momento divertido, lleno de amor, seguro y en calma. Y todo eso lo llegamos a percibir niños y adultos.

Además, ¿no creéis que lleva su propio ritual? Primero hay que lavarse manos, boca y dientes, un último pis del día y a la cama con su cuento favorito. Cuando son muy peques a lo mejor les elegimos nosotras los cuentos pero a medida que tienen capacidad de decisión, lo que mola es dejarles a ellos que elijan. Si son más de uno, se recomienda turnarse en la elección (un día cada uno) o un cuento cada uno.

Y es que leerles un cuento antes de ir a dormir tiene múltiples beneficios, algunos de los cuales son:

  • Cultiva la mente. Leer un cuento lleva consigo adoptar un aprendizaje de lo que ocurre en la historia a los personajes.
  • Conoces mundos y personajes  que solo están en los cuentos. 
  • Mejora la atención. Creamos un instante de emoción y atención en el que los peques se centran en lo que está pasando en el cuento. 
  • Enriquece el vocabulario y mejora la comunicación. 
  • Potencia el vínculo afectivo. Porque si no decimos esto, no tiene sentido que hagamos Vivir el Cuento. Lo que nosotras queremos es que os sentéis un ratito a disfrutar todos juntos en familia de un buen cuento, y si es para poner la guinda al pastel de un buen día, o un mal día, no decepcionará a nadie.
  • ¿Y los beneficios para las madres y los padres de leer cuentos antes de dormir? Pues seguramente podríamos enumeraros cual lorito muchos puntos teóricos, pero preferimos dejaros nuestro punto de vista personal. Es el momento en el que se para el tiempo y no vamos corriendo a todas partes. Es un momentazo del día. A veces se te acurrucan cansados y se quedan dormidos encima de ti. Otras veces mantienen ojos como platos porque ocurren cosas maravillosas. Y otras se parten de risa y su sonrisa es con lo que vosotros y ellos os acostáis. Así que no podemos deciros nada mejor que esto: que no dejéis de tener ese momento en familia.

     

    Y para ir terminando, queremos destacar que todas las lecturas que hagamos antes de dormir, el cerebro las reposará una vez dormidos. Mirad lo que nos dice Eloy Moreno en Cuentos para cambiar el Mundo (Ed. Maxi) en sus instrucciones para leer este maravilloso libro de cuentos: “Lee un cuento al día, justo antes de acostarte, así tu mente tendrá toda la noche para pensar en él. Y todo el día para intentar aprenderlo”.

     

    Nos leemos pronto, en otro post, en otro viaje al mundo de los cuentos.

     

    Ah!! Y os vamos a recomendar un cuento, y no podía ser otro:

    Cuentos para entender el mundo, de Eloy Moreno.

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